Guías de materiales
Qué aguja o ganchillo usar para tejer: guía de tamaños
Elegir el grosor del ganchillo o de los palillos es la decisión que más cambia el resultado de un tejido, y a la vez la que menos se explica. En esta guía verás cómo se miden, qué grosor conviene según el hilo, cuándo subir o bajar de tamaño a propósito, cómo hacer la muestra de tensión y qué herramientas necesitas de verdad para empezar.
Cómo se miden las agujas y los ganchillos
Tanto los ganchillos de crochet como los palillos se miden por su diámetro en milímetros: un ganchillo de 4 mm tiene 4 milímetros de grosor en su parte más ancha. Esa cifra es la que aparece marcada en el mango o en la aguja, y es el dato universal que sirve en cualquier país.
Puede que veas otras numeraciones, sobre todo en patrones antiguos o extranjeros: letras (como «G» o «H») en el sistema estadounidense, o números que crecen al revés en el sistema británico. Si tu patrón usa una de esas, busca siempre la equivalencia en milímetros antes de comprar.
Qué grosor usar según tu hilo
La etiqueta de cada ovillo trae una recomendación, y ese es siempre el mejor punto de partida. Esta tabla te sirve como referencia general:
| Hilo | Ganchillo | Palillos | Para qué sirve |
|---|---|---|---|
| Hilo de algodón fino | 2,5 a 3,5 mm | 3 a 3,5 mm | Mantelitos, puntillas, detalles delicados |
| Hilo de algodón medio | 3,5 a 4,5 mm | 4 a 4,5 mm | Amigurumis, ropa de bebé, tops |
| Lana de grosor medio | 4 a 5 mm | 4 a 5 mm | Chalecos, gorros, bufandas |
| Lana chenille | 5 a 8 mm | 6 a 8 mm | Mantas, cojines, peluches |
| Cono de algodón | 2,5 a 6 mm | 2,5 a 6 mm | Bolsos, cestos, tejido a telar |
Para nuestros productos: la etiqueta de los conos Reginella Rey recomienda entre 2,5 y 6 mm. Para el hilo de algodón Ukryl Cotton Premium y la lana Ukryl 24/7, lo habitual es entre 4 y 5 mm. Con la lana chenille Happy Soft conviene subir de tamaño para que la pelusa luzca.
Cuándo subir o bajar de tamaño
La recomendación de la etiqueta no es una regla fija: el grosor que elijas cambia por completo el resultado.
- Baja uno o dos tamaños cuando quieras un tejido firme y compacto: amigurumis (para que no se vea el relleno), bolsos y cestos (para que no se deformen con el peso) y cualquier pieza que deba mantener su forma.
- Sube uno o dos tamaños cuando quieras un tejido suelto y con caída: chales, tops de verano, prendas livianas, o cuando trabajes con lana chenille y quieras que quede esponjosa.
- Quédate con la recomendación para prendas de uso diario, mantas y bufandas, donde buscas un punto intermedio.
Esta idea aparece en casi todas nuestras guías: en el bolso a crochet bajamos de tamaño para ganar firmeza, y en la manta a crochet subimos para que quede esponjosa.
La muestra de tensión: el paso que nadie quiere hacer
Dos personas con el mismo hilo y el mismo ganchillo obtienen tejidos de distinto tamaño, porque cada mano trabaja con su propia tensión. Por eso los patrones de prendas indican una muestra: cuántos puntos y cuántas hileras deben caber en un cuadrado de 10 × 10 cm.
- Teje un cuadrado de unos 15 × 15 cm con el hilo y el ganchillo que vas a usar.
- Apóyalo sobre una mesa, sin estirarlo, y mide 10 cm en horizontal y en vertical.
- Cuenta cuántos puntos y cuántas hileras entran en esos 10 cm.
- Compara con lo que dice el patrón: si te sobran puntos, tejes apretado y debes subir de tamaño; si te faltan, tejes suelto y debes bajar.
Para una bufanda o una manta puedes saltarte este paso, porque el tamaño exacto no es crítico. Para un chaleco o un gorro, hacerlo te ahorra tener que destejerlo entero.
Tipos de agujas y para qué sirve cada una
Ganchillo de crochet
Una sola pieza con un gancho en la punta. Los hay de aluminio (livianos y de deslizamiento suave), de plástico (económicos, buenos en tamaños grandes) y de madera o bambú (cálidos al tacto, el hilo resbala menos). Algunos traen mango ergonómico de goma, que ayuda mucho si tejes muchas horas seguidas.
Palillos rectos
El par clásico de dos agujas con tope en un extremo. Sirven para tejer en plano: bufandas, mantas por paños y las piezas de un chaleco que luego se cosen.
Palillos circulares
Dos punteras unidas por un cable flexible. Permiten tejer en redondo (gorros, cuellos, mangas, sin costuras) y también en plano, con la ventaja de que el cable sostiene el peso de la labor y cansa menos las muñecas. Los intercambiables son los más versátiles: cambias la puntera o el cable y un solo set reemplaza a varios pares. En VendoLanas tenemos el set de palillos circulares intercambiables Pony, con punteras de 3, 4, 4,5 y 5 mm, dos cables de 80 cm, tapones y conector.
Aguja lanera
Una aguja gruesa de punta roma y ojo grande. No teje: sirve para coser piezas y esconder las hebras al terminar. Es imprescindible y muy barata.
Otros accesorios que te van a servir
- Marcadores de vuelta: señalan dónde empieza cada vuelta en el tejido en redondo. Un trozo de hilo de otro color cumple la misma función.
- Cinta métrica: para medir la muestra y el avance de tu proyecto.
- Tijeras pequeñas de punta fina.
- Tapones para palillos: evitan que los puntos se salgan del cable al guardar la labor. El set Pony ya los incluye.
Qué comprar si recién empiezas
No necesitas una colección completa desde el primer día. Para partir bastan:
- Un ganchillo de 4 mm, que cubre la mayoría de los hilos de grosor medio.
- Un ovillo de hilo liso y de color claro para practicar, como los de hilo de algodón.
- Una aguja lanera y unas tijeras.
Con eso ya puedes seguir nuestras guías de puntos básicos de crochet o de cómo tejer a palillos. Cuando tengas claro qué te gusta tejer, ahí sí conviene ampliar a un set con varios grosores.
